domingo, 4 de diciembre de 2016

Comparativa de precios entre #BuenosAires y España


A continuación, presento una tabla en la que se ven precios de canasta de compra actualizados a día de hoy, entre un supermercado "de los más caros" en España (Supermercado El Corte Inglés) y un supermercado más popular en Buenos Aires (Carrefour),
Como verán las difeencias son abismales, y yo me pregunto: ¿Tan altos son los costes directos en Argentina? Mejor preguntarse, ¿no serán los empresarios -tanto proveedores como distribuidores-, los "culpables" de esta situación, de "este robo a mano armada"?
Y, solamente he sacado precios de alimentación. Cuando vaya a la ropa, el calzado, los aparatos eléctricos, la informática, etc, no hay dedos para el suicidio.
Saquen ustedes sus propias conclusiones.
Mientras, el Gobierno de #Macri, de "retiro espiritual" mirándose el ombligo.
¡Ay estos neo-liberales!


miércoles, 26 de octubre de 2016

BitCoffee. El café del futuro, ahora

BitCoffee, el nuevo concepto, que mezcla CAFETERIA y PASTELERIA DE AUTOR, con una tecnología amable y no invasiva, generando un ambiente único para el disfrute del cliente, se encuentra en Buenos Aires.
Creado por Matías Caputi un joven emprendedor argentino, es el primer café de Latinoamérica con un sistema de pedidos y pagos enteramente digital.

Ubicado en la calle Uruguay 953 en pleno barrio de Recoleta, se ha convertido en una parada obligada para los amantes de un buen café y de la pastelería gourmet.
BitCoffee tiene todo lo que tiene que tener una cafetería tradicional, más el plus de la tecnología. Lo innovador del lugar es su sistema de pedidos por medio de una carta digital y la posibilidad de utilizar la moneda virtual Bitcoin, generado de esta manera un sistema de pagos y pedidos único en la región.
Pero no se asusten. El funcionamiento de BitCoffee es muy sencillo: el cliente cuando llega al café, se acerca a una pantalla táctil donde puede realizar el pedido en su idioma y este es enviado de inmediato a un barista experto para que prepare el más delicioso café. Luego, el cliente pasa por la caja, realiza el pago en efectivo, tarjeta o Bitcoin y retira su orden. También puede usar el sistema tradicional: “mozo, un expresso, por favor”. La cafetería cuenta también con una excelente conexión a WiFi e infinidad de enchufes y cargadores para celulares y notebooks, en donde los comensales pueden cargar sus dispositivos tecnológicos de manera gratuita mientras disfrutan de las delicias del lugar.
Matías Caputi, Ingeniero en Sistemas y creador de BitCoffee nos cuenta en detalle esta idea innovadora. “Como Ingeniero en Sistemas me pasaba muchas veces en las que trabajaba en cafés con mi notebook, sentía que no eran espacios tech-friendly, se me acababa la batería de la compu o del celular y no tenía forma de recargarla y las conexiones a internet no eran buenas - sostiene Matías -. Me di cuenta de que no sólo yo tenía ese problema y pensé en combinar mi pasión por la tecnología con la cafetería. Y así surgió BitCoffee” explica el Ing. Caputi.
La recepción por parte de los clientes fue muy buena. “Cuando comenzamos con el proyecto, teníamos una gran incertidumbre sobre si iba a funcionar o no, pero por suerte nos dimos cuenta que hay un amplio público para este nuevo tipo de cafetería, - relata Matías - y por eso que estamos en tentativas para armar una franquicia en torno a BitCoffee, y así crear la primera cadena de cafeterías tecnológicas del mundo” – detalla el joven emprendedor.
Más allá de lo innovador de la propuesta, el verdadero fuerte de BitCoffee, es su CAFE GOURMET y su PASTELERIA DE AUTOR, siendo la especialidad del lugar, LA TARTA DE MANZANA BitCoffee.
El café del futuro se encuentra ya en Buenos Aires y se llama BitCoffee. ¿Qué esperas para conocerlo?

DIRECCION: Uruguay 953 – Recoleta – Ciudad Autónoma de Buenos Aires


jueves, 11 de agosto de 2016

"Abuelita"


Este año, se cumplen 30 años desde que una persona maravillosa nos dejó. Estoy hablando de mi abuela Fina, de “abuelita” como la llamábamos todos.
Han pasado muchos años, pero aún hoy me acuerdo mucho de ella; de su sonrisa, de su cara, de su cariño. Mujer de las de antes, dura como el pedernal, trabajadora incansable, fue un ejemplo de lucha y dedicación a su familia como hay pocos. Afloran a mis ojos lágrimas que corren por mis mejillas sin poder remediarlo, echando en falta su bondad, su comprensión y su talante.
En momentos duros como este que estoy pasando, me vienen a la cabeza detalles de una mujer trabajadora y honesta como pocas, y que me sirven para no tirar la toalla e irme a buscarla allá donde se encuentre.
Ella perteneció a una generación dura como el pedernal, que pasó auténticas necesidades en la postguerra española y que fueron -los miembros de esa generación- los auténticos generadores de lo que es España hoy en día. Prueba de esa dureza, es que “abuelita” tuvo una sola semana de vacaciones en su vida. Sí, una sola semana, que pasó con dos de sus nietos -me incluyo- en Palma de Mallorca. También fue la primera y única vez que se subió a un avión y durmió en una litera del expreso nocturno de Oviedo a Madrid. Para ella no había fines de semana ni festivos, eran todos días laborables.
"Abuelita" con sus nietos José, Tatina, Julín y Roberto. Falta Graciela

Durante mi adolescencia, casi todos los días iba a verla al salir del colegio. Como siempre me la encontraba en la cocina del hostal haciendo la cena para los huéspedes, o, si llegaba más temprano, cosiendo con su máquina Singer en la galería. Pocas veces -creo que ninguna- la vi haciendo otra cosa que no fuera trabajar. Trabajando y preocupándose de los demás; de cualquier persona, bien fuera familiar o no, bien fuera conocida o desconocida. Siempre preocupándose. Era su forma de ser. Una forma de ser generosa y desprendida, que heredó su hija Marlene, mi madre.
En algunas navidades -pocas, eso sí-, se venía a casa a cenar, y ese día era una fiesta. Aunque durara poco, ya que siempre estaba pensando en sus huéspedes, y al cabo de cenar, se volvía a su casa.
Casada con mi abuelo Julio, tuvo dos hijos, Julito y Marlene (mi madre), de los cuales solo queda entre nosotros -y ojalá por muchísimo tiempo- mi madre Marlene, de la que hablaré en otra ocasión, ya que se lo merece. Ya sé, ya sé, pero es mi madre.
Termino estas líneas dedicadas a mi “abuelita”, de la misma forma que empecé, recordando lo maravillosa que era, y aunque no está entre nosotros, dicen por ahí que nunca te mueres si alguien se acuerda de ti. Entonces, para mí, “abuelita”, no estás muerta, porque me acuerdo de ti todos los días.

Allá donde te encuentres tu nieto Roberto, se acuerda de ti. ¡Te quiero!